TRANSLĂCIDO,
El Cosmos Permeable
de Susanne Steines
Art Sevilla 2022 – By Susanne Steines
SOY TIERRA BAILANDO
Soy tierra bailando
Me estĂĄn girando
Hilos de conciencia cuĂĄntica
Toques de corriente cĂłsmica
Transformo al instante
En materia de luz vibrante
Movimientos mĂĄs efĂmeros
De Signos transcurrientes
Trazo con delicado esmero
En lĂneas transparentes.
Sobre el nacarum bailando
El mar me estĂĄ llevando
MĂĄs allĂĄ de la oscuridad
Como transluce la eternidad:
Dorada visiĂłn del mundo terrenal
etĂŠreo ser mĂĄs allĂĄ de lo temporal.
Susanne Steines, Marzo 2018
TranslĂşcido: El cosmos permeable y la consciencia ambihemiferical
âSueĂąos de colores intensos, llenos de signos radiantes fluyendo en el espacio, apariciones con poder de crear mundos reales, letras disolviĂŠndose en hilos luminosos pasando por un cielo nocturno sin fin. Signos derivados de alfabetos raros en idiomas desconocidos o signos completamente nuevos elevĂĄndose de la profundidad de todo ser. Mis manos bailaron sobre el papel dejando huellas de crayĂłn de pastel en mĂşltiples colores, difumando con las puntas de mis dedos el polvo de color como nubes sobre el papel arroz japonĂŠs: translĂşcido baile al ritmo de una mĂşsica rara emergiendo de la profundidad del cosmos.â
(De mi libro Translucid, Oaxaca, 2019, pĂĄgina 8)
La obra presentada en esta exposiciĂłn estĂĄ basada en movimientos y signos caligrĂĄficos, espejados con las dos manos, reflejando los dos hemisferios cerebrales. Soy ambidiestra de nacimiento y he usado desde siempre la izquierda para pintar y dibujar mientras las dos manos me sirven para escribir. De ahĂ he desarrollado a lo largo de mi vida mi literatura, poesĂa, mis pinturas con diferentes medios y cerĂĄmicas. He observado el avance de la neurociencia en los descubrimientos acerca del cerebro ambihemisferical.
SegĂşn las mĂĄs recientes observaciones cientĂficas del cerebro humano y del cosmos, varios investigadores estĂĄn reportando la asombrante similitud entre la estructura/los funcionamientos del cosmos y de la red neuronal de nuestro cerebro. Se sugiere la idea de que el cosmos se crea y se recrea siguiendo los mismos caminos que el cerebro humano, una idea muy parecida a lo que muchas filosofĂas y escuelas espirituales del mundo han postulado desde milenios: que el cerebro humano sea una pequeĂąa reproducciĂłn de las fuerzas cĂłsmicas creadoras del universo y que los humanos seamos capaces de conectarnos hasta cierto grado con las mismas.
En la historia humana se observaron los efectos de un equilibrio ambihemisferical cerebral desde hace milenios en el chamanismo prehispĂĄnico mexicano. El antropĂłlogo Carlos Castaneda ha escrito una serie de libros, testimonios de esta escuela filosĂłfica-transcendental. âLas enseĂąanzas de Don Juanâ, es el primero que leĂ al llegar a MĂŠxico por primera vez. La famosa introducciĂłn del premio Nobel de literatura mexicano, Octavio Paz, empieza con una referencia al poeta-pintor Henri Michaux. Me causĂł curiosidad ya que veĂa siempre similitudes entre su obra pictĂłrica y la mĂa – y esto tiene sus motivos.
La iniciaciĂłn chamĂĄnica ocurre casi siempre a travĂŠs de un alucinĂłgeno, la psilocibina o la mezcalina, derivados de un cactus, unos hongos y una planta enredadera mexicana, sustancias reproducidas quĂmicamente en el LSD â y las que consumĂa Michaux. A travĂŠs de ellas se logra lo que neurocientĂficos hoy dĂa llaman un âreset del cerebroâ, en el que el cerebro se abre al uso del hemisferio derecho con sus conexiones emocionales-intuitivas y el intercambio entre los dos lados.
La segunda fase de la enseĂąanza chamĂĄnica consiste en aprender a mantener la facultad voluntaria de moverse entre las consciencias de los dos hemisferios sin ninguna sustancia externa: el llamado âTonalâ, la consciencia racional diaria del hemisferio izquierdo con la cual nos orientamos a travĂŠs del lenguaje, y el âNagualâ, una consciencia y atenciĂłn que nos abre una realidad espejada transcendente, cĂłsmica, energĂŠtica, accesible a travĂŠs del hemisferio derecho. Facultades dadas por naturaleza a un cerebro ambihemispherical en equilibrio, segĂşn mi propia experiencia.
Henri Michaux, al contrario, reportaba y pintaba bajo los efectos de las sustancias: la pĂŠrdida de los lĂmites del lenguaje, del razonamiento lĂłgico, visiones, una mirada anterior de la experiencia directa, primordial. Cambian los colores, la luz se vuelve mĂĄs luminosa, parece translĂşcido todo el ambiente en un cosmos multidimensional. Existe una realidad aparte que tambiĂŠn conoce el âtantrismo budista de la mano izquierdaâ: en el ĂŠxtasis mĂĄs alto de la uniĂłn erĂłtica o en el trance de un baile se llega a estos estados de consciencia, en el llamado Samadhi.
Hay muchas investigaciones hoy dĂa respeto a los dos hemisferios cerebrales hechas por la neurociencia y los tĂŠcnicos de la inteligencia artificial que reconstruyen con ayuda de la teorĂa cuĂĄntica aplicada en computaciĂłn el funcionamiento completo de los dos hemisferios.
Lo que las milenarias sabidurĂas del tantrismo y del chamanismo practicaron desde siempre, se vuelve hoy dĂa el conocimiento mĂĄs revolucionario de la ciencia. En la cosmofĂsica se considera la posibilidad de una consciencia superior al nivel cĂłsmico, creando, moviendo y diseĂąando todo el cosmos segĂşn las leyes cuĂĄnticas en una gran red de informaciĂłn electro-magnĂŠtica neuronal de la que el cerebro humano forma parte.
El electro-magnetismo es el detalle que falta en la explicaciĂłn de cuĂĄnto tendrĂĄ que ver el tantrismo erĂłtico con estados de mĂĄs alta consciencia. AquĂ cabe mencionar la investigaciĂłn del psicĂłlogo alemĂĄn, Dr. Wilhelm Reich, quiĂŠn descubriĂł los mecanismos electro-magnĂŠticos en la satisfacciĂłn erĂłtica amorosa, y quiĂŠn buscaba a su compaĂąero Albert Einstein para discutir sobre sus descubrimientos al nivel de cosmofĂsica. Einstein es el personaje ambidiestro mĂĄs destacado de la historia al lado de Leonardo da Vinci, Nikolas Tesla y Mahatma Gandhi. En las vidas y obras de los cuatro se pueden observar los efectos reales creativas de un cerebro ambihemisferical.
Se logran – encima de una percepciĂłn intuitiva casi telepĂĄtica de la realidad y de los funcionamientos cĂłsmicos de la cual el mismo Einstein ha hablado muchas veces un poder mental de auto-control de la propia esencia primordial del ser (lo que llamamos âel almaâ) de cada individuo y la plena consciencia de uno mismo: una consciencia muy distinta a la simpleconsciencia de la existencia material generada por algoritmos computados que se pretende crear en los robots humanoides mĂĄs avanzados. El reconocimiento de la diferencia entre los dos tipos de consciencia es crucial para la valoraciĂłn de la indiscutible superioridad de la consciencia biolĂłgica humana.
Dentro del gran milagro biolĂłgico neuronal sensitivo que es el cuerpo humano, el cerebro en equilibrio ambihemisferical nos permite alcanzar la mĂĄxima permeabilidad y perceptibilidad y llegar a estados de consciencia transcendentes, a un amor entregado empĂĄtico conectados con las fuerzas cĂłsmicas. Atrevernos a entregarnos al amor, a enfrentar la transcendencia, la muerte, la inmensidad infinita del cosmos y rendirnos a lo efĂmero de la vida biolĂłgica es lo que llegarĂĄ a liberar nuestro mĂĄs alto potencial. La desapariciĂłn material y la recreaciĂłn energĂŠtica/espiritual (a travĂŠs de los procesos de transformaciĂłn cuĂĄntica) son leyes cĂłsmicas indiscutibles que podemos observar en todas las ĂĄreas de la creaciĂłn; son inevitables y no se pueden negar, ni anular.










